Agustín Pastorino vuelve a los realities con cuentas pendientes
A más de una década de haber paralizado la televisión chilena en Mundos Opuestos, Agustín Pastorino rompe su retiro de la pantalla chica para sumarse a Vecinos al límite. El argentino, que hoy tiene 44 años, dejó atrás el perfil bajo para enfrentar un desafío que promete reencontrarlo con su pasado y, sobre todo, con un viejo aliado: Joche Bibbó.
En una charla exclusiva con Página 7, el trasandino confesó que este retorno no era parte de su plan de vida, pero que llega en el momento justo para darle "sazón" a su presente. Sin embargo, su ingreso no es solo competencia física; Pastorino llega con la intención de cerrar capítulos que quedaron abiertos durante años.
Un Agustín sin "fantasmas" ni libretos
A diferencia de su debut, donde su historia de desamor con Mariana Marino lo encasilló en un rol de galán herido, esta vez Pastorino asegura que el público conocerá su verdadera esencia. "En ese momento entré con muchas limitaciones... había muy pocos momentos para reír", recordó sobre su paso por el encierro anterior.
Hoy, la apuesta es distinta: "Van a ver a un Agustín mucho más expresivo, que llora, que ríe, que contempla y escucha". Además, entra con la ventaja de la soltería absoluta, lo que le permite jugar sin ataduras, a diferencia de otros compañeros que arriesgan sus relaciones estables fuera del refugio.
El factor Joche: Del compañerismo a la distancia
Lo más esperado por los fanáticos es su reencuentro con Joche Bibbó. Aunque en el pasado fueron inseparables, Pastorino fue honesto al describir el estado actual de esa amistad: "Hemos tomado caminos distintos. Él tiene sus amigos y yo los míos".
El cordobés no ocultó que el encierro será el escenario para una conversación necesaria y postergada. "Existe una sensación rara, como de temas no resueltos, y sabíamos que en algún momento teníamos que enfrentarlos", lanzó, adelantando que el público será testigo de cómo estos dos viejos amigos liman asperezas tras años de silencio.