Ariana Grande demanda a hackers por filtrar canciones inéditas y material privado de su carrera
Ariana Grande decidió llevar a la justicia a los responsables de las reiteradas filtraciones de su material inédito. La cantante presentó una demanda en un tribunal de Los Ángeles contra hackers aún no identificados, a quienes acusa de acceder ilegalmente a las cuentas digitales de personas de su círculo cercano para robar canciones, fotografías y registros privados de su proceso creativo.
Según documentos judiciales revisados por Variety, los ataques se habrían extendido entre 2019 y 2024. De acuerdo con la demanda, los responsables utilizaron campañas de phishing y otros métodos de hackeo para ingresar a las cuentas de fotógrafos, productores y colaboradores de la artista, obteniendo contenido que posteriormente habría sido comercializado en la dark web.
Entre los episodios descritos en la acción judicial figura el acceso a una cuenta de Dropbox de un fotógrafo en 2019, el hackeo del teléfono de uno de sus productores en 2020 y la filtración de 45 canciones inéditas en 2023, antes de que pudieran ser publicadas oficialmente.
Qué busca Ariana Grande con la demanda
La demanda fue presentada contra personas identificadas de forma provisoria como "John Does", ya que la artista busca primero que la justicia autorice diligencias para conocer la identidad de los presuntos responsables.
En el escrito judicial, su defensa sostiene que el objetivo es "descubrir las identidades de estos individuos actualmente desconocidos y sin escrúpulos para exigirles responsabilidades por su conducta invasiva". Además, agrega que "es fundamental para la Sra. Grande garantizar —en su nombre y en el de otros— que este tipo de conducta sea disuadida en la mayor medida posible".
Una fuente cercana a la cantante también explicó a People que la acción judicial busca enviar una señal al resto de la industria. "La demanda pretende servir como elemento disuasorio frente a futuros actos de esta naturaleza, no solo contra Ariana, sino también contra los muchos artistas que han sufrido invasiones similares de su privacidad y el robo de su trabajo creativo. Los artistas merecen el derecho a controlar cómo y cuándo se comparte su arte con el mundo. El robo y la distribución ilegal de obras creativas socavan ese derecho y no deben tolerarse".