María José Quintanilla y su "deuda" tras la paternidad de Tita Ureta y Joaquín Méndez
La salida de María José Quintanilla de La Hora de Jugar no fue una despedida cualquiera. Se produjo justo cuando sus compañeros de set, Tita Ureta y Joaquín Méndez, emprendían el viaje de la maternidad y paternidad en paralelo, transformando el estudio en un nido de emociones. En conversación con Página 7, la cantante repasó este proceso y reveló el especial vínculo que mantiene con los ahora padres primerizos.
"La Hora de Jugar era como mi guagua (...) Despedirme de ese público me dolió un poco porque una es sensible", confesó la intérprete, quien aseguró que se fue del proyecto en los mejores términos, siguiendo el consejo familiar de que "habla más de uno cómo se va que cómo llega".
Una promesa tejida a mano
Pese a la distancia física de la pantalla, el cariño sigue intacto. Tanto así, que Coté confesó tener un pendiente muy particular con los nuevos integrantes de las familias de Tita y Joaquín: regalos hechos por ella misma.
"Obvio, les debo un chaleco a los dos. Yo tejo increíble y les debo un chaleco para las guaguas. No ves que a estos se les ocurrió procrear, entonces les debo ese regalito a mis sobrinos", comentó entre risas, dejando en evidencia la cercanía que mantiene con los animadores.
¿Se suma a la tendencia? Su postura sobre la maternidad
Al ver a sus dos grandes amigos convirtiéndose en padres hace pocos meses, era inevitable la pregunta sobre sus propios planes junto a su esposo, Eduardo Carrasco. Sin embargo, la cantante fue clara en que, por ahora, prefiere ejercer su rol de "tía".
"No, yo creo que hay que esperar a que esos niños crezcan primero", respondió primero en broma. Luego, con un tono más reflexivo, añadió: "Eso vendrá cuando tenga que ser. Yo creo que, por más que uno se programe, hay cosas que ya están trazadas. Y si no, también está bien".
Con tres años de matrimonio, la artista prefiere dejar que la vida fluya, sin presiones y enfocada en sus actuales desafíos profesionales como Dale Play, mientras termina de tejer esos "chalecos" que prometió a sus amigos.